TON meets Sarah Davachi | 2024 | At Kunst-Station Sankt Peter Köln

Drone | Electroacoustic
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Matthias Muche (trombón), Constantin Herzog (contrabajo), Etienne Nillesen (caja) y Sarah Davachi (órgano).
At Kunst-Station Sankt Peter Köln es el registro de una colaboración en vivo entre el trío alemán TON y la compositora canadiense Sarah Davachi que tuvo lugar a mediados de 2023 en Colonia. Aunque el componente colaborativo es, sin duda, esencial en este trabajo, lo cierto es que su sonido se aproxima más al drone minimalista propio del catálogo de Davachi que la improvisación electroacústica de los alemanes. En este sentido, es meritorio destacar el modo en que el trío integrado por Matthias Muche, Constantin Herzog y Etienne Nillesen prestó su genial capacidad instrumental para que el hermoso lenguaje sonoro de Davachi tuviera la centralidad aquí. Gracias a ello, la única pieza que compone el álbum va tomando forma de la mano de un trabajo instrumental sutil pero resuelto, en que convergen a la perfección las puntadas resonantes de todos los participantes. Así, de forma imperceptible, TON y Davachi erigen un verdadero monolito sonoro, cuyas atmósferas envolventes e hipnóticas deambulan entre distintos paisajes sin soltar al oyente ni por un instante. La afinidad sónica del cuarteto resulta evidente en todo punto, especialmente cuando, ya finalizando el álbum, su conjunción instrumental alcanza ribetes apoteósicos, etéreos. Sin embargo, abandonando cualquier pretensión grandilocuente, hacia el final de la pieza bajan las armas y le ceden el cierre a un drone narcótico que nos lleva, sin melosidad, de vuelta al silencio. Uno de los mejores álbumes de 2024. -IMF

Snakes Don't Belong in Alaska | 2024 | Navegando al paraiso

Psychedelic Rock | Post-Rock
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Tom Astley (guitarras y trompeta), Aaron Bertram (bajo, sintetizador, órgano, y dizi) y Alex Johnston (batería y percusión adicional)
Navegando al paraiso [sic] es el primero de dos álbumes publicados este año por el prolífico trío inglés Snakes Don't Belong in Alaska, actualmente integrado por Tom Astley, Aaron Bertram y Alex Johnston. El material que la banda presenta en este nuevo lanzamiento tiene sus cimientos, sin duda, en el rock psicodélico que los ingleses han venido cultivando hasta ahora, con su habitual espíritu de improvisación y los tonos lisérgicos de siempre. Sin embargo, el trío modula aquí su sonido encaminándolo a una variante mucho más sosegada y apacible, en que la intensidad de antaño aparece traducida en líneas melódicas realmente gloriosas y en el uso de la repetición como herramienta de catarsis, echando mano a elementos del post-rock y el drone. En ese sentido, es un trabajo que suena muchísimo más maduro y que se atreve a construir atmósferas que toman más tiempo y que, por lo mismo, obligan a la banda a adoptar un temple más meditativo y paciente. Este sonido le viene muy bien a Snakes Don't Belong in Alaska, no tanto porque represente un respiro de un estilo musical que a veces tiende al agotamiento creativo (me refiero a la escuela de las jam bands), sino porque realmente supieron sacarle provecho a esta fórmula Navegando al paraiso.
Creo que el disco adolece de sólo dos pasos en falso. El primero es que "First Breath of Paradise", la canción que abre el álbum, se vuelve demasiado extensa como introducción, y más allá de ese rol no es mucho lo que aporta al relato sonoro. El segundo paso en falso es el sample del psiconauta estadounidense Terence McKenna que utilizan en "My Void is Full of Colour", la canción que cierra el disco, y que es además la más bella de las cuatro que lo componen. El sample sólo distrae y, aunque no llega a arruinarla, merma un poco la belleza de esta pieza.
Más allá de eso, creo que los ingleses lograron en Navegando al paraiso un álbum sólido y que definitivamente sobresale en su discografía, con instantes de calidez acogedora y delicada belleza compositiva. Estos nuevos aires le vienen muy bien a Snakes Don't Belong in Alaska. -IMF

GRIN | 2024 | Hush

Sludge | Stoner Metal
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Tras la publicación del EP Black Nothingness en 2023, la banda alemana GRIN, conformada por Jan y Sabine Oberg, vuelve a la carga con Hush, su cuarto largaduración. Ciñéndose a la fórmula que han desplegado en sus trabajos previos, el dúo arremete aquí con un sonido monolítico e imparable, con el mismo peso del híbrido de sludge y stoner metal que les había caracterizado hasta ahora.
Quizá la mayor diferencia en Hush sea la adopción de un enfoque más directo en desarrollo de las ideas creativas de la dupla, como lo refleja la extensión de las canciones que componen el disco (2 minutos y medio, en promedio). Así, hay menos espacio para la veta más experimental de GRIN, pero sigue habiendo cabida para las atmósferas psicodélicas que le dan una densidad de base a su sonido, de modo que la banda conserva su identidad intacta. De hecho, esta aproximación más vehemente le ha proporcionado al dúo una asertividad y una intensidad que se habían extrañado en Phantom Knocks (2022), su álbum previo, que tendía a repetir sin novedades la mecánica del excelente Translucent Blades (2020) y que, por lo mismo, sonaba algo agotado. A la vez, el dúo compensa la menor duración de sus composiciones con un mayor número de canciones, con 16 nuevas piezas, en contraste con sus discos previos, que oscilaban entre seis y ocho canciones.
Eso, ciertamente, reviste un riesgo: ¿da para tanto el sonido de GRIN o, por el contrario, su magia se diluye? Afortunadamente, el largo repertorio que constituye Hush viene de la mano de una capacidad compositiva a la altura del desafío, evitando cualquier fatiga sónica y dando señales de la plena madurez de la banda. Las canciones fluyen entre sí como si se tratara de una única pieza cargada de un ímpetu demoledor e indomable, sin aflojar un segundo en su furia psicodélica. Otro gran trabajo de GRIN y un punto alto de su discografía. -IMF

Ela Suárez | 2024 | Por si me buscan

Ambient | Tape Music
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Por si me buscan es el lanzamiento más reciente de la música argentina Ela Suárez. Publicado por el sello barilochense Bruma del Sur, el EP está constituido por tres sencillas piezas de ambient atmosférico y meditativo. El material se caracteriza por la extrema delicadeza de su sonido, que se nutre del vocabulario del minimalismo y la tape music para desarrollar paisajes sonoros de extrema belleza, tendientes a una melancolía introspectiva sumamente cálida. Esta calidez emana directamente del carácter desprovisto y minimalista del EP, que lo dota de un cariz de intimidad acogedora, reforzada por un uso prolijo de la repetición en la creación de atmósferas etéreas e hipnóticas. Acompañados de un sentido experimental innegable y de una notable capacidad compositiva, estos elementos convergen en un sonido honesto y cautivante que vuelven a Por si me buscan en uno de los mejores lanzamientos en lo que va de 2024. -IMF

Aidan Baker | 2024 | Pithovirii

Ambient | Drone
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Antecedido por Januar (en colaboración con el también canadiense Stefan Christoff) y Everything Is Like Always Until It Is Not, Pithovirii es el tercer álbum de estudio de Aidan Baker en lo que va de 2024, que promete ser un año tan prolífico como lo fue 2023. Ya en estos tres lanzamientos es posible distinguir algo de la variedad del vasto catálogo discográfico de Baker. Allí donde Januar se encamina a sonoridades doctas, Everything Is Like Always... se inclina a la veta más post-rockera de su trabajo, conjugándola con elementos del drone. Por su parte, Pithovirii adopta el lenguaje más netamente ambiental del vocabulario del músico canadiense, que despliega aquí en dos prolongadas piezas, "Sibericum" y "Massiliensis", cada una de media hora de duración. Ambas entraman un único viaje sonoro en base a atmósferas meditativas, etéreas y algo sombrías, que van urdiendo paulatinamente un trance profundo y catártico.
En ese sentido, Pithovirii es tal vez uno de los trabajos más decididamente ambientales de Aidan Baker, optando por permanecer en un hipnotismo abstracto que no llega a corporeizarse en una forma definida. Y no es que necesite tomar forma; trabajos como este, en que Baker se permite la exploración sin norte, son muy bienvenidos en su discografía, sobre todo por la facilidad con que consigue desarrollar esta arista creativa y arribar a buen puerto. Pithovirii hilvana paisajes de una frialdad paradójicamente acogedora, con largos drones que con sutileza van atrapando al oyente en un viaje contemplativo y de honda belleza, y que le dan al álbum su cierre con el mismo cuidado, depositándonos delicadamente en el silencio final. Hermoso disco. -IMF

Ignatz | 2023 | The Cure

Psychedelic Folk
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The Cure marca el regreso discográfico de Ignatz —proyecto del músico belga Bram Devens— tras dos años sin publicar nuevo material de estudio (los más recientes habían sido el EP You Can't See Me y el álbum Saturday's Den, este último con su proyecto Ignatz & De Stervende Honden).
Musicalmente, este nuevo EP sigue el sonido tradicional de Ignatz, ese avant-folk psicodélico y lo-fi que ha caracterizado gran parte de su discografía con distintos matices y que aquí aparece en una veta ostensiblemente más melancólica que en sus trabajos previos. En The Cure —que por lo visto está inspirado por la banda inglesa The Cure, como su nombre sugiere—, Ignatz recurre a arreglos instrumentales delicados y repetitivos para pincelar atmósferas solitarias que van apareciendo sin vehemencia, con un letargo que, aunque por momentos incluso triste, acoge con calidez. En este sentido, el trabajo melódico en varias capas que Devens lleva a cabo constituye un cimiento fundamental para dotar al EP de un carácter envolvente e hipnótico, evitando con ello el riesgo de un sonido árido en su desnudez.
Tal vez su aire cabizbajo llegue a ser un poco fatigoso y espeso a ratos, pero más allá de eso The Cure muestra a Ignatz en plena forma y constituye, por lo mismo, un muy bienvenido retorno, que esperemos venga acompañado de más lanzamientos pronto. -IMF

Traidora | 2023 | Un cuerpo trans lleno de odio

D-Beat
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Un cuerpo trans lleno de odio es el EP debut de Traidora, proyecto solista de Eva A, música chilena nacida en Venezuela y actualmente radicada en Londres, Inglaterra. Musicalmente, este nuevo material marca una distancia clara con respecto a To a Ghost Town, el disco solista que había publicado bajo el nombre Eva Leblanc en 2021, en una veta próxima al post-rock, y tiende más bien a acercarse a las raíces hardcore punk de sus proyectos en Chile y sobre todo de Ättestor, la banda inglesa que integró por un tiempo. Sin embargo, Un cuerpo trans lleno de odio va incluso más allá, con un sonido pesado, ruidoso y crudo a más no poder, que bebe directamente del d-beat, pero sin caer en la recreación insípida de Discharge en que se hunde probablemente la mayor parte de los proyectos en esta senda. Además de una calidad compositiva que destaca desde el primer instante, el EP nutre su espíritu d-beat con texturas abrasivas que lo vuelven muchísimo más combativo y denso, dándole a su sonido una vitalidad y frescura que también saltan a la luz con toda claridad.
A esto último también contribuyen las letras, oscuras, rabiosas, depresivas y a ratos crípticas, cuyo carácter casi telegráfico —un clásico del d-beat— consigue hilvanar con precisión quirúrgica un relato central en torno al eje temático de la corporalidad trans, que en alguna medida atraviesa el EP. Además, la construcción melódica —si cabe la expresión— de las voces logra, como lo mejor el hardcore, constituir verdaderos himnos, con coros memorables ("Tengo un cuchillo entre mis piernas / y un alma ardiente", "El miedo, los ruidos, la calle, el llanto / desolación / y me preguntas qué vamos a hacer") y estructuras repetitivas que sólo refuerzan ese efecto.
Un cuerpo trans lleno de odio no sólo es un excelente EP y uno de los mejores lanzamientos de 2023 que he escuchado, sino también la revitalización tan urgente de un género que cae con demasiada frecuencia en la mímica inerte y la franca caricatura. -IMF 

Minor Threat | 2023 | Out of Step Outtakes

Hardcore Punk
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Ian MacKaye (voz), Lyle Preslar (guitarra), Brian Baker (guitarra), Steve Hansgen (bajo) y Jeff Nelson (batería)
El prolijo trabajo de Ian MacKaye como archivista siempre da gratas sorpresas. En esta ocasión, el turno es de Minor Threat, sin duda una de las bandas de hardcore punk más influyentes que hayan salido de la escena estadounidense. Como su nombre lo indica, Out of Step Outtakes reúne registros hasta ahora inéditos de la sesión de grabación del EP Out of Step (1983). En particular, se trata de las canciones "In My Eyes" (cuya versión original había sido publicada en el EP In My Eyes, de 1981), "Filler" (que también cuenta con una primera versión, que abre el EP Minor Threat, de 1981) y "Addams Family" (una canción que no había visto la luz de forma íntegra, pero que se utilizó parcialmente como una especie de outro de Out of Step).
Más allá de escuchar nuevas versiones de canciones clásicas de la banda y una canción del todo inédita, la novedad aquí reside en el hecho de que, a diferencia de sus encarnaciones originales, estas versiones hasta ahora desconocidas de "In My Eyes" y "Filler" cuentan con la formación de la banda como quinteto. Luego de la publicación de In My Eyes en diciembre de 1981, Minor Threat se disolvió temporalmente, para reunirse unos meses después con una nueva alineación. La banda sumó al bajista Steve Hansgen, y Brian Baker, quien era el encargado del bajo hasta ese momento, pasó a la guitarra. La formación la completaban Ian MacKaye en voz, Lyle Preslar en guitarra y Jeff Nelson en batería. Fue esta nueva encarnación —ahora con dos guitarras— la que entró al estudio en enero de 1983 para grabar Out of Step, un EP que marcó el tránsito a un sonido más eso y decidido, que no dejaba títere con cabeza.
Esa evolución queda plenamente cristalizada en las tres canciones que componen Out of Step Outtakes. Minor Threat suenan aquí afiatados como nunca; conforman una maquinaria aceitada en que es evidente el efecto de la nueva formación, con las dos guitarras atronando afiladísimas y dotando a la banda de un sonido más completo, tal como ya había dado cuenta Out of Step. Este nuevo EP, aunque breve y tan vez sin mucho atractivo para nuevos oyentes, viene a confirmar el legado incontestable de Minor Threat y su prominencia en la historia del punk. Para quienes sabemos de esa trascendencia, el material inédito de la banda siempre será bienvenido. -IMF

Sarah Davachi | 2023 | Long Gradus

Drone | Chamber Music
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Alissa Cheung (violín), Clemens Merkel (violín), Stéphanie Bozzini (viola), Isabelle Bozzini (cello), Rebecca Lane (flauta y flauta bajo), Samara Dunscombe (clarinete y clarinete bajo), Mattie Barbier (trombón alto), Weston Olencki (trombón tenor), Sarah Davachi (órgano y osciladores de ondas sinusoidales) y Judith Berkson (mezzo-soprano)
Con 4 horas y media de duración, Long Gradus se yergue como el álbum más extenso de la discografía de Sarah Davachi y, más allá de eso, como un verdadero monolito sonoro por su propio peso. El disco consiste en cuatro interpretaciones distintas de la obra que le da su título, compuesta por la artista canadiense inicialmente para cuarteto de cuerdas, pero luego arreglada para cualquier tipo de instrumentos. Así, la primera iteración de la pieza se corresponde con la concepción inicial de Davachi, es decir, cuarteto de cuerdas, la segunda iteración es en vientos de madera, la tercera en bronces y órgano, y la cuarta en coro e instrumentos electrónicos.
En términos compositivos, Long Gradus no dista mucho de los maravillosos trabajos previos de Davachi, presentando un drone atmosférico y repetitivo que abraza al oyente en su calma y riqueza sobretonal, de construcción pausada y espíritu minimalista. Quizá la novedad —aunque no exclusiva de este álbum— sea el delicado trabajo microtonal que aquí se presenta, muy en línea con la investigación musicológica que Davachi ha llevado a cabo en torno al uso de distintos temperamentos en la música docta.
A eso se suma la posibilidad de oír las composiciones de Davachi en distintos arreglos instrumentales, teniendo en cuenta que la artista suele ceñirse a los instrumentos de teclas. De ahí que, lejos de ser un punto en contra, el hecho de poder escuchar estas cuatro versiones de la misma pieza reviste un atractivo genuino en Long Gradus. Cada iteración enriquece la pieza desde lo que cada configuración instrumental puede ofrecer: el brillo prístino del cuarteto de cuerdas, la calidez orgánica y acogedora de los vientos de madera, los graves conmovedores de los bronces y el órgano (me recuerda al hermoso For Organ and Brass, de la sueca Ellen Arkbro), la intimidad sobrecogedora de la voz y las ondas sinusoidales.
Long Gradus es un disco en cuya profunda belleza no hay más que perderse. Otro punto alto en la discografía de Sarah Davachi. -IMF

Föllakzoid | 2023 | V

Minimal Techno | Space Rock
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Dominga Huidobro (instrumentos), Matías Acuña (batería) y Atom™ (producción)
En V, Föllakzoid persiste en el devenir que había marcado con claridad en su disco anterior, I (2019), caracterizado por un sonido abierta y decididamente electrónico, que contrastaba con la vocación sonora de los primeros tres álbumes de la banda, más cercanos al space rock y al krautrock. Aunque no tengo problemas con la transformación del espíritu de Föllakzoid, personalmente me pareció en su momento que I era un trabajo flojo, que sacrificaba la organicidad del sonido de la banda —que había alcanzado plena madurez en el excelente III (2015)— sin ofrecer mucho a cambio. De cierta forma, I deconstruyó el sonido del proyecto, dejando sus atmósferas desnudas, pero esa desnudez significó a su vez una desprovisión: la falta de una dirección clara, la falta de ideas suficientemente trabajadas.
Como decía, V retoma ese mismo sendero, pero pienso que aquí el resultado es otro. En pocas palabras, V es el disco que I quiso ser, pero que no alcanzó a ser. Y Dominga —quien es actualmente la única integrante fija de la banda— lo consigue sin renunciar a la nueva sonoridad que ha adoptado en Föllakzoid, dando cuenta aquí de una visión muy clara sobre la dirección del proyecto, que suena con mayor determinación, con más ideas y con un ímpetu que en I parecía latente, pero dormido, en último término. Aquí las atmósferas atrapan, envuelven y evolucionan subrepticiamente. Sin duda, la contribución de Atom™ también debe ser puesta en valor, pues el alemán fue quien disecó y ensambló el álbum a partir de los registros instrumentales de Dominga y el baterista Matías Acuña (Tenemos Explosivos, Slowkiss).
Föllakzoid recobra en V los bríos que había extraviado, adquiriendo para ello la forma de un trance hipnótico y cautivante, de temple nocturno, misterioso, psicodélico a su manera. Sin renunciar al techno minimalista que venía desarrollando, Föllakzoid le insufla su sello propio a esta veta sonora y urde aquí uno de los puntos más altos de su discografía. -IMF

Agitation Free | 2023 | Momentum

Progressive Rock | AOR

Lutz Graf-Ulbrich (guitarra, banjo y guitarra acústica), Gustl Lütjens (guitarra, guitarra acústica y voz), Michael Hoenig (teclados, sintetizador y batería electrónica), Daniel Cordes (bajo y sintetizador) y Burghard Rausch (batería)
A estas alturas, tras casi 25 años desde la publicación de su último álbum de estudio (el excelente River of Return, de 1999), había perdido toda fe en que Agitation Free pudiera reunirse para grabar nuevo material. ¿Con varios de sus integrantes de antaño, además? Imposible. Así que cuando me enteré de la publicación de Momentum, no me lo pude creer. Pero así es: Agitation Free volvió a reunirse y grabó este nuevo disco, cuya alineación cuenta con Lutz Graf-Ulbrich a la cabeza y los miembros históricos Michael Hoenig, Burghard Rausch y Gustl Lutjens, a quienes se suma Daniel Cordes, en reemplazo del fallecido Michael Günther. Cabe recordar que Lutjens falleció en 2017, por lo que imagino que al menos parte del material que aquí se presenta fue grabado ya hace varios años.
Aunque la emoción que sentí ante la posibilidad de escuchar algo nuevo de Agitation Free presagiaba un sesgo positivo frente a Momentum, fuera cual fuera el resultado, lo cierto es que recibí un rápido golpe de realidad al oírlo. Y no me vayan a malinterpretar; me encanta cuando las bandas clásicas se dan el gusto de experimentar. El propio River of Return había marcado ya un giro con respecto al material setentero de la banda, con una producción más pulida y un sonido en general menos psicodélico y decididamente más estructurado. Pero, en ese caso, se percibía en la renovación del sonido de los alemanes un componente orgánico que reflejaba que seguía siendo un ejercicio de creación colectiva orientada por melodías bien pensadas que calaban hondo. La magia de Agitation Free seguía ahí, sólo que se expresaba en otro código. 
En alguna medida, Momentum retoma ese código (o intenta hacerlo), pero suena desinspirado, como si la banda no tuviera dirección y estuviera funcionando en piloto automático. Tampoco ayudan algunas muy malas decisiones que se tomaron aquí: abrir el disco con una canción que suena a introducción, pero que dura casi 9 minutos (tendiendo, además, a una vanagloria irritante, gracias a un sample innecesario hablando sobre la banda); el uso, en buena parte del disco, de una batería electrónica que suena espantosa; y una extensión demasiado larga (casi una hora) para un material que en mayor parte no va a ningún lado. 
De seguro hay aquí algunos rincones del espíritu de antaño, pero se ven completamente opacados por el eco de un par de preguntas que resuena en todo el disco: ¿Para qué? ¿A dónde van con esto? ¿Valía la pena? Supongo que mi fanatismo absoluto por esta banda hace inevitable que pese a todo esto valore la publicación de Momentum, pero hasta para mí es claro que sólo volvería a escucharlo por ese fanatismo ciego (y sordo, en este caso). -IMF

Jorge Cabargas Schultz | 2023 | Isla Alien música original de la película

Film Score | Electronic
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Como su título sugiere, este nuevo álbum de Jorge Cabargas (Tobías Alcayota, espectrosimulado) contiene la música original del documental Isla Alien, centrado en una historia bastante conocida de la cultura popular chilena: la Isla Friendship, una supuesta isla perdida en el sur del país, habitada por seres extraterrestres. Como antecedente relevante, cabe notar que esta no es la primera sonorización fílmica de la mano de Cabargas, pues hace unos años ya había estado a cargo de la música del documental Robar a Rodin (2017).
Aunque me es imposible hablar con plena comodidad sobre una banda sonora sin haber visto la película a la que acompaña, sí resulta palpable el hecho de que, musicalmente, este disco evoca atmósferas de ciencia ficción que de cierta manera deambulan a la perfección entre, por un lado, el misterio que rodea toda la historia de la Isla Friedship y, por otro, la inevitable hilaridad que también está asociada a este mito urbano. Por lo que se percibe en su sinopsis, este parece ser también el tono del documental, de modo que el trabajo de Cabargas consigue su cometido en ese sentido. Así, si por un lado recuerda a ratos el trabajo de pioneros de la electrónica como Delia Derbyshire y David Vorhaus (pienso en la banda sonora de The Tomorrow People) o Louis y Bebe Barron (banda sonora de Forbidden Planet), en otros se siente una vibra al imaginario involuntariamente surreal y a la vez patético de Plan 9 From Outer Space, el anti-clásico de Ed Wood. Fuera de ese vaivén, ciertos pasajes ("Taiquemó") también traen a la memoria los trabajos más tempranos de Tangerine Dream, Klaus Schulze o Cluster, entre otros proyectos de la vanguardia alemana de los setentas. Cabargas logra un excelente equilibrio entre estos distintos flancos, con un interesante tránsito entre distintos ambientes, mediados inteligentemente con el uso de extractos de diálogos del documental.
Creo ineludible, sin embargo, abordar la pregunta de si funciona como un disco por sí solo. Me siento sesgado para responder eso, porque para mí rara vez la música de las películas funciona sin las imágenes para las que fue concebida. Tampoco considero que mi posición sea polémica, porque por algo es una sonorización: está hecha para darle apoyo al relato de las imágenes, que son las protagonistas indiscutibles de un medio como el cine. Pedirle a una banda sonora más que eso es injusto. En este caso, puedo tensar un poco las cosas para decir que esta fue una escucha agradable, a lo cual contribuye la corta duración del álbum (34 minutos), que impide que llegue a sentirse tedioso o demandante. Sin duda, este material ha de demostrar su verdadera potencia en una sala de cine, dándole el respaldo sonoro al documental al que está intrínsecamente sujeto. -IMF

Inti-Illimani & Giulio Wilson | 2023 | Agua

Nueva canción chilena | Latin Pop
Hay al menos dos aspectos sobre Agua que lo vuelven un álbum peculiar dentro de la discografía de Inti-Illimani. Primero, que es el primer disco de la banda desde la salida de su director musical, Manuel Meriño, en 2022. Segundo, que es el primer disco colaborativo de la banda desde Meridiano (2010), grabado junto a la cantante canadiense Francesca Gagnon. En este caso, el elegido fue el cantautor italiano Giulio Wilson. Tal vez este segundo elemento sea el más obvio a considerar a la hora de analizar Agua, pero considero que la partida de Meriño también es un antecedente importante, porque de cierta forma implica que nos encontramos frente a Inti-Illimani buscando un nuevo rumbo. Frente a ello, la duda de cualquier oyente es si la banda consigue en Agua trazar (o al menos esbozar) una nueva senda, y si esta será de continuidad o quiebre con lo que el grupo venía haciendo hasta ahora. Tratándose de un disco colaborativo, es fácil aquí distinguir tres grandes grupos de canciones que componen Agua: las que suenan al Inti-Illimani que todos conocemos, las que heredan el sonido de Giulio Wilson como solista, y las que conjugan ambas sonoridades.
Antes de analizar los resultados, es preciso reconocer que existe una disparidad obvia en lo que significa cada participante aquí: en comparación con el solista Wilson, de corta carrera y sólo un par de discos a su haber, Inti-Illimani no sólo es una agrupación numerosa, sino que además es una banda con casi 60 años de una trayectoria plagada de aciertos discográficos, algunos de ellos claves en la historia de la música chilena. Siendo así, es inevitable que el desbalance ponga al oyente en la predisposición de escuchar, ante todo, un disco de Inti-Illimani. Ante esas expectativas, no resulta sorprendente, entonces, que las canciones que suenan más a Giulio Wilson como solista sean las menos atractivas entre las trece piezas que componen Agua (especialmente "Ojos", junto a Ana Belén, un single radial sin nada especial que ofrecer). Y es que algo no encaja con un Inti-Illimani sonando a pop de autor, sensación de extrañeza nutrida ante todo por la voz de Wilson, a ratos excesivamente melosa y siempre demasiado estándar.
Por su parte, las canciones que suenan al Inti-Illimani de siempre son, sin duda, más atractivas, especialmente cuando exploran sonoridades latinas más rítmicos ("Somos", "Mi otro yo"), aunque también por momentos tienden a un sonido por inercia, como a Inti-Illimani tocando en piloto automático (tal vez reflejo de la pérdida de rumbo tras la partida de Meriño).
Las canciones en que Inti-Illimani y Wilson logran un equilibrio entre ambos polos merecen también una mención, pues consiguen erigirse como un punto destacado del álbum. Sin duda que ellas conservan la sensibilidad pop de Wilson, pero ese atributo complementado con el talento instrumental de Inti-Illimani logra composiciones pegajosas sin caer en lo empalagoso, principal pecado de Wilson. En este grupo de canciones destacaría "Vale la pena", que indudablemente, como ya decía, tiene un carácter pop inusual para Inti-Illimani, pero justamente lo que uno espera de una colaboración es que en ella se compenetren las vetas creativas de los distintos artistas, y pese al desequilibrio entre Inti-Illimani y Giulio Wilson, incluso aquí esa compenetración tiene mucho que entregar. La falencia de Agua reside allí, en la falta de consistencia en el ejercicio creativo conjunto, que lo vuelve un disco disparejo y que se tambalea sin una dirección clara. Cuando logran articularse armónicamente, se nota, y allí está el valor de Agua. Cuando no, también se nota, y dejan allí una deuda pendiente. -IMF

Chicos de Nazca | 2023 | Freshera

Neo-Psychedelia
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Freshera es el nuevo álbum de la banda chilena Chicos de Nazca, comandada siempre por Francisco "KB" Cabala. Puede que me equivoque en este dato, pero si la memoria no me falla, este es el primer trabajo de Chicos de Nazca en que Cabala toca todos los instrumentos, sin colaboradores externos. Lo anterior marca un hito en los ya trece años de trayectoria de la banda, no tanto por el dato meramente biográfico, sino por lo que significa en términos del sonido que se nos presenta en Freshera. No hay duda de que el álbum conserva cristalino el ethos de Chicos de Nazca, con una calidez estival teñida de tonos psicodélicos, una sonoridad siempre distendida y letárgica. Pero en este caso, esas atmósferas adquieren una intimidad inusitada en la discografía de la banda y una honestidad que transforma a estas canciones en un susurro directo de Cabala al oyente. Pienso que eso se debe directamente al hecho de que Cabala haya grabado el disco de forma íntegra por su cuenta; de ahí que se sienta como un trabajo tan personal. Reflejo de ello son sus letras, muchas de las cuales son de un romanticismo inocente que calza perfecto con la sensibilidad sónica del álbum en su conjunto. Confieso que no suelo fijarme en el contenido lírico de las canciones; sólo les presto atención cuando me resultan interesantes o pegajosas. Y ese resulta ser el caso aquí: lejos de ser empalagosas o rimbombantes, las letras me parecen una expresión amorosa genuina, sin pretensiones grandilocuentes o cursis. Además, la voz no es preponderante en la mezcla, y durante la mayor parte del disco se va entrelazando de manera indistinguible con las capas instrumentales. Esto último me da pie para referirme también al aspecto instrumental de Freshera, que también muestra variaciones con respecto a trabajos anteriores de Chicos de Nazca. Quizá el cambio más notorio —y también derivado del hecho de que Cabala grabara todo esto solo— sea el uso de una caja de ritmos en lugar de una batería propiamente tal. Este elemento lo aproxima, en cierta medida, al trabajo solista de Cabala, aunque sin encaminarse del todo a la electrónica, como en ese caso (que siempre he visualizado como una versión psicodélica de Boards of Canada). El punto es que la caja de ritmos entra en juego aquí como un componente nuevo, que va moldeando el sonido habitual de Chicos de Nazca y adaptándolo a un nuevo código. De hecho, la canción que abre el disco, "Just a Solid House", suena como sacada del segundo álbum de Suicide. Sin embargo, Cabala encuentra la forma de tomar este elemento como una herramienta más en el desarrollo de su propio lenguaje musical, que a estas alturas es súper distintivo, sin dudas. Así, otras canciones del disco reflejan con mayor claridad las influencias más usuales de la banda, especialmente Spacemen 3, aunque siempre dando cuenta del sonido propio de Chicos de Nazca y de Cabala en general. En suma, Freshera es otra pieza destacada en la discografía de este proyecto, con ciertos elementos singulares que le dan una personalidad propia, muy íntima y acogedora en su candor lisérgico. -IMF

DJ Daddy Yonqui | 2023 | Xiaomi Screamo

Deconstructed Club
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Tras algunos DJ mixes y lanzamientos de menor duración, Xiaomi Screamo es, en rigor estricto, el primer álbum como tal de DJ Daddy Yonqui, uno de los múltiples proyectos de la música santiaguina Charli Vásquez. Su sonido es una sorpresa, pues si bien el disco conserva el frenetismo indómito que ha caracterizado sus lanzamientos anteriores bajo este alias, Xiaomi Screamo desbarata esa electrónica anárquica y la lleva a un extremo mucho más caótico y ruidoso, lo cual marca una distancia también con lo que Daddy Yonqui ha hecho con Team Mekano, la banda que integra desde 2020 y que ha ganado cierta notoriedad en la escena circundante al sello californiano Dismiss Yourself. Podría pensarse que lo anterior acerca a este proyecto al terreno ya recorrido por Vásquez en algunos de sus alter egos más puramente experimentales, como Orquesta Pandroginia o Ash U Ra, pero lo cierto es que este material sigue conservando la esencia de lo que Daddy Yonqui ha representado hasta ahora, sólo que, como decía antes, extremando recursos y tendiendo a una retorsión de su propio lenguaje. Incluso es palpable el contraste con los últimos trabajos de Orquesta Pandroginia, que pese a tener elementos en común, apuntan más directamente al breakcore, como el caso de Xpiritual (2022), su trabajo más reciente bajo ese seudónimo. Con su vocación ruidista y sus distópicas atmósferas futuristas, Xiaomi Screamo ha significado un tránsito del hexD que venía practicando Vásquez tanto en Daddy Yonqui como en Team Mekano hacia un deconstructed club en el que no hay de dónde aferrarse y que traslada a este proyecto en particular a una madurez sónica que merece ser destacada. El resultado es inmersivo a su propia manera, atrapando al oyente no en el cobijo, sino en un bombardeo imparable y vertiginoso, un collage de ruidos en que el horror vacui parece la norma y que, de vez en cuando, nos arroja algún asidero, algo de luz para entender dónde nos hallamos y para luego abandonarnos rápidamente a la perdición del caos. -IMF

María Jesús Schultz • Álvaro Daguer • Nicolás Godas | 2022 | Sensible al código. Sonoridad latente

Drone | Sound Art
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María Jesús Schultz (sintetizador), Álvaro Daguer (sintetizadores y loopera) y Nicolás Godas (poncho sonoro y loopera)
Sensible al código. Sonoridad latente es el resultado de la investigación sonora de la artista santiaguina María Jesús Schultz, particularmente de la creación del dispositivo que ha denominado "poncho sonoro": un poncho serigrafiado con tinta conductiva, de modo que se vuelve sensible al tacto e interpretable como un instrumento electrónico. Complementándolo con una loopera, el poncho es "interpretado" aquí por Nicolás Godas (WatchOut!, Lagunas Mentales, AFCS), quien es acompañado en sintetizadores por Álvaro Daguer (Dimensión 11, AFCS, Glorias Navales) y la propia Schultz.
Ciertamente, con un concepto interesante no basta para sostener un álbum completo, por lo que la duda obvia que asaltaría a cualquier persona frente a la premisa de este trabajo es si logra ir más allá del interés conceptual que está a su raíz y desarrollar un lenguaje sonoro que sirva de canal expresivo. Dicho de otro modo, ¿es posible que esto trascienda lo meramente medial y que el medio devenga musical? La respuesta es que sí, Schultz, Daguer y Godas lo consiguen con creces.
Sensible al código. Sonoridad latente tiene un carácter experimental indubitable, es cierto; pero el diálogo improvisacional que se genera entre el poncho sonoro y los sintetizadores se va materializando paulatinamente en una atmósfera envolvente y de cuidada articulación, que recuerda a ratos los momentos más ambientales de la kosmische musik alemana de los setentas (pienso, en particular, en Tangerine Dream, Cluster y Kluster). En su minimalismo y dispersión, complementa muy armónicamente el trabajo de Daguer y Godas en A Full Cosmic Sound y el de Daguer como solista en Dimensión 11. Los tres participantes encuentran su lugar sin dificultad en el juego colaborativo, y creo que el éxito del experimento también se debe a una decisión inteligente –haya sido consciente o no– por parte los músicos: que el poncho sonoro no se volviera el protagonista exclusivo del registro y que, más bien, se adoptara como otro interlocutor más en la creación colectiva. Esta experimentación conjunta permite traducir el concepto inicial (que ya posee un mérito artístico propio) en una musicalidad prolija y bien lograda, que le da nueva vida a ese concepto en cuanto código expresivo.
A este álbum, que fue co-editado en formato casete por Cosmovisión Registros Andinos y Ediciones Academia Espacial en 2022, se le ha sumado recientemente un sucesor, Sonoridad latente. Selva sintética, publicado por los mismos sellos en octubre de 2023. -IMF

The Damned | 2023 | Darkadelic

Post-Punk | Gothic | Punk Rock
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David Vanian (voz), Captain Sensible (guitarra y voz), Paul Gray (bajo), Monty Oxymoron (teclados) y William Granville-Taylor (batería)
Darkadelic es el nuevo álbum de estudio de la legendaria banda inglesa The Damned. El disco marca el primer registro del conjunto con el nuevo baterista Will Taylor, reemplazando a Andrew "Pinch" Pinching (también baterista de los excelentes English Dogs), quien dejó la banda a fines de 2019. Es también el segundo disco de The Damned luego del retorno del bajista Paul Gray, quien ha sido parte de su alineación en varias ocasiones desde 1980. A esa sección rítmica se suman los ya habituales Dave Vanian en voces y Captain Sensible en la guitarra, quienes han sido el corazón del grupo desde su fundación en 1976.
Pero ciertamente no ha sido sólo la formación de The Damned lo que ha cambiado desde los días en que la banda publicó sus discos más insignes, como Damned Damned Damned (1977) o Machine Gun Etiquette (1979), sino también su sonido. Si por esos días The Damned era parte indiscutible de la escena punk comandada por paladines como los Sex Pistols o The Clash, con un sonido que, lejos de buscar la innovación, reflejaba sin vacilación el sendero que habían trazado ambas bandas, esta nueva etapa del cuarteto está marcada por una mayor experimentación, lo que ha librado a la banda de la carga de la monotonía o, peor aún, de la caricatura. En el caso de Darkadelic, el resultado es sumamente positivo, adobando el espíritu punk originario del grupo con elementos indiscutibles de post-punk y gothic rock, algo de hard rock e incluso ciertos tintes de rock psicodélico.
Más allá de esos aspectos estéticos, lo que destaca aquí es la calidad creativa que han materializado en el álbum Varian, Captain Sensible y Gray, quienes se hicieron cargo del trabajo compositivo en este caso. Además de una variedad sónica sobresaliente, con una sensibilidad melódica que da cuenta de la nutrida trayectoria y experiencia de la banda, el trabajo lírico es otro punto a favor, conformando un verdadero himnario. Tal vez el único punto en contra sea la extensión del disco; doce canciones y 48 minutos no parece excesivo, pero hay un par de canciones que no se echarían de menos y cuya exclusión, por el contrario, ayudaría a dejar un disco más redondo y sin puntos débiles, pues aquí hay canciones que, a mi juicio, están dentro de lo mejor de la discografía de The Damned, pero que se deslucen por el contraste odioso de algunas piezas más genéricas. En cualquier caso, Darkadelic constituye un excelente álbum que, con un sonido más maduro, reviste una prueba clara de que The Damned siguen tan vigentes como siempre. -IMF

Lorena Álvarez & Alejandro Palacios | 2023 | Paisajes para torcer al reloj

Ambient | Electroacoustic
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Paisajes para torcer al reloj es el primer álbum en conjunto de Lorena Álvarez (Lorelei, Los Bárbara Blade) y Alejandro Palacios (Protistas). El disco comienza con la canción que le da su título, una pieza de 13 minutos construida a partir de un juego improvisacional en torno a una melodía central que se repite como un mantra. Lejos de resultar monótona, la dinámica lúdica mantiene viva la canción sin dificultad alguna, construyendo una atmósfera relajante e hipnótica, tendiente a un sopor dulzón que verdaderamente atrapa con facilidad, como abrazando al oyente y meciéndolo con una percusividad que el dúo consigue sin instrumentos propiamente percusivos. En cierta medida, esta primera pieza sienta las bases de cuál será la mecánica del resto del álbum, con ese espíritu onírico que va tomando distintas formas, pero conservando su dulzor y su ludismo, y sin caer en fórmulas.
Si "León vapor calcio" se vale de la introducción de grabaciones de campo para complementar el juego instrumental entre Álvarez y Palacios (por el título, probablemente sea un león lo que se escucha, aunque no resulta obvio), en "Suave dragón de lengua" el dúo opta por desmantelar su sonido y llevarlo a su expresión más minimalista, como queriendo darle al oyente ya un pequeño respiro tras 18 minutos de movimiento. "Dumdum" y "Circulo puntiagudo" persisten en ese esfuerzo, dando pasos decididos hacia un ambient disperso y abstracto, sin llegar a tomar alguna forma específica, consiguiendo, con ello, que la sensación de inmersión que tiñe todo el álbum permanezca intacta.
Por último, "Los dorados pantanos infinitos" cierra el disco de forma similar a como parte: una pieza extensa, también de carácter improvisacional y percusivo, con una especie de tictac de reloj al fondo, que parece querer recordarnos que la suspensión en el tiempo a la que delicadamente nos llevó el álbum está por finalizar. Paisajes para torcer al reloj conforma, en su conjunto, un viaje apaciguador y reconfortante, sin intenciones avasalladoras frente al oyente, sino que procurando acurrucarle y darle un respiro, sin prisa alguna.
Un mérito adicional a destacar es el hecho de que el álbum fuera publicado por Not Not Fun Records, sello californiano insigne en la escena experimental y neo-psicodélica. Más que merecido. -IMF

Irreales del Monte | 2023 | Los refugios insulares

Ambient | Drone
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Cristian Sánchez (sintetizadores, sampler, ocarina, cascabeles y grabaciones de campo) y Antonio Aldunate (guitarra acústica, guitarrón chileno y sonajero)
Los refugios insulares es el segundo trabajo del dúo chileno Irreales del Monte, conformado por Cristian Sánchez y Antonio Aldunate, ambos miembros de la ya legendaria banda santiaguina diAblo/el diAblo es un magnífico. Aunque el disco continúa la senda delineada por su antecesor, Historia natural (2022), hay algunos elementos que distinguen a ambos álbumes.
Un primer hecho que destaca es que, en comparación con el debut del proyecto, Los refugios insulares contiene más canciones, que son además más breves. Es una apuesta arriesgada tratándose de música tan atmosférica, que a menudo requiere de períodos más largos para desarrollarse a plenitud. Sin embargo, la química que ambos músicos han desarrollado a lo largo de prácticamente dos décadas tocando juntos en su banda originaria (con interrupciones de por medio) salta a la luz de inmediato en este sentido: no necesitan mucho tiempo para entramar los paisajes sonoros inmersivos que caracterizaban también a Historia natural. Este diálogo orgánico que se genera entre ambos alcanza en Los refugios insulares su plena madurez.
A ello contribuye un segundo elemento distintivo con respecto al debut: la mayor variedad de instrumentos utilizados, entre los que destaca la inclusión del guitarrón chileno por parte de Aldunate. Gracias a ello, si el debut podría ser definido sin grandes riesgos como ambient americana, ceñirse a esa etiqueta en el caso de Los refugios insulares sería un error. Aquí la psicodelia rural a la que apunta el dúo difícilmente pueda vincularse a las llanuras estadounidenses, sino más bien a escenarios pastoriles de la zona central de Chile. Por lo mismo, es un trabajo que goza de un carácter más propio que su predecesor, a lo que ayuda un último elemento a destacar, al que ya he hecho alusión. Allí donde Historia natural se erigía a ratos como un drone envolvente e incluso monolítico, Los refugios insulares baja las armas y se desenvuelve a partir de un temple más delicado, más sutil y sosegado. Lejos de perder al oyente, en ese cariz reposado reside justamente lo cautivante de este nuevo trabajo, que hipnotiza en su serenidad y cobijo.
La vara había quedado alta en Historia natural; Los refugios insulares la supera con creces. -IMF

Mejores discos chilenos de 2020

20. LEM
Portonazos EP
Psybient
19. Rodrigo Yau & Julio Lamilla
Bailes chinos zona central
Bailes chinos
18. trmnto
Transeúnte
Experimental | Post-Rock
17. Beduino
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Stoner Metal | Sludge Metal
16. Dejalosangrar
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15. Dipllopia
TramaNatura
Post-Rock | Electronic
14. Varios
Conecta_2
Electroacoustic | Free Improvisation
13. Orquesta Pandroginia
Pandemia
Latin Electronic | Bit Music
12. A Full Cosmic Sound
A.F.C.S.
Drone | Neo-Psychedelia
11. Ensamble Originario
Improvisaciones de invierno 2019
Experimental Rock | Free Improvisation
10. The Mugris
Permanent Disconnection
Ambient | Electronic
9. Eco
Memorias y el presente
Drone | Ambient
8. Asunción + ihä
Lof
Space Ambient | Drone
7. Eco
Realidad recurrente
Drone | Ambient
6. Marea Idria
Bruma futuro
Drone | Ambient
5. Huillín
I
Psychedelic | Noise Rock
4. Asunción
Divinación: de volcanes y humedales
Space Ambient | Drone
3. Ercco
Corrientes anälogas
Ambient | IDM
2. ihä
Absorto
Ambient | Drone
1. Anthony1 / Orquesta Pandroginia
DJ Bob Presenta: Banana Shot 2020
Atmospheric Drum and Bass | Breakcore